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¿Hombres y mujeres aman por igual?

En respuesta al artículo de Joan Garriga en Inteligencia Emocional, publico el comentario y el enlace al artículo original “Todos aman por igual”:

[...] Lo que ayuda no es que los hombres comprendan a las mujeres o que las mujeres comprendan a los hombres. Lo que ayuda es que dejen de intentarlo… y en lugar de comprender que se rindan ante el misterio, y rendirse significa basicamente respetar lo incomprensible del otro y amarlo tal cual es sin comprenderlo, porque sí. Esto es regalo y bendición.

“Todos aman por igual”, de Joan Garriga:

Son muchas las mujeres que se quejan de no ser suficientemente comprendidas por sus parejas hombres y lo gritan de una forma sonora y publicitaria como si fuera un derecho natural. Al mismo tiempo cientos de hombres se van secando calladamente porque encuentran que sus mujeres menosprecian algunos de sus intereses, deseos, costumbres y aficiones, y en lo hondo, piensan que hay algo que no va, que la mujer no se molesta en comprender que el hombre es como es.

Lo que parece claro es que, a pesar de las diferencias, hombres y mujeres aman por igual, son adultos por igual, exponen su corazón por igual, desean el bienestar, la comprensión y la confianza por igual… Aunque son diferentes desean lo mismo, pero de distinta manera: las mujeres están más dotadas de recursos emocionales y afectivos, los hombres de recursos racionales y de acción. Los brazos del amor y la entrega son múltiples y variados, y su conjunto crea una totalidad necesaria y hace que cada quién aporte su especialidad.

Sería muy atrevido decir, aunque lo digo, que los hombres aman más que las mujeres pero hacen mucha menos publicidad de ello; sería atrevido pero probablemente no completamente exacto. Ambos, hombres y mujeres, aman en igual profundidad pero en distinta manifestación. Pero al menos sirva como reinvidación del profundo amor y vínculo que sienten muchos hombres.

Lo que ayuda no es que los hombres comprendan a las mujeres o que las mujeres comprendan a los hombres. Lo que ayuda es que dejen de intentarlo… y en lugar de comprender que se rindan ante el misterio, y rendirse significa basicamente respetar lo incomprensible del otro y amarlo tal cual es sin comprenderlo, porque sí. Esto es regalo y bendición.

Además los que reclaman no suelen dar justamente lo que exigen. Son las paradojas de las relaciones humanas. Ojalá quién pida comprensión la pudiera dar sin paliativos.

Por lo demás cualquier relación entre hombre y mujere está llena de historia. En el encuentro del amor “asciende una savia inmemorial”, versaba Rilke. En el encuentro de la pareja van muchos. En cada hombre de hoy viven cientos de hombres anteriores, padres, abuelos, bisabuelos, y muchos otros. En cada mujer, muchas otras, madres, abuelas, bisabuelas, y muchas más. Sucede que algunas madres, abuelas y otras sufrieron el yugo explotador, desconsiderado y machista de sus maridos y no pudieron ejercer la libertad de vivir su enojo y reorientarse y separarse si lo deseaban. Sucede que algunos hombres anteriores se hicieron culpables de dominación y explotación de sus mujeres. Son ecos del pasado que aún nos impregnan en nuestra realidad actual. Y sucede que hoy en día algunas mujeres están enfadadas en nombre de sus anteriores y algunos hombres están culposos y asustados en nombre de sus anteriores. Algunas mujeres vengan a sus abuelas con su enfado hacia sus parejas actuales. Algunos hombres expían las culpas de sus anteriores debilitándose y empequeñeciéndose hasta estallar con sus parejas actuales. Y la guerra entre sexos y sus luchas de poder se perpetúan. Con el resultado de violencia, fatalidad y desdicha que todos conocemos desgraciadamente.

¿Qué ayuda? Que el pasado pueda quedar como pasado, dignificado con nuestra buena mirada y con el pleno respeto hacia aquello que fue vivido tal como fue y por los que lo vivieron tal como fue para ellos. Y ayuda mirar el presente con alegría y gratitud. Y nada hay más irresistible para un hombre que el genuino respeto y la sincera sonrisa de una mujer y nada más irresistible para una mujer que ser respetada como mujer y amada tal como es, incluyendo su misterio. De hecho el regalo más bello que alguien nos hace consiste en amarnos como somos y el mejor regalo que podemos hacer a alguien consiste en amarlo tal como es.

¿Vamos a por ello? Y logramos un poco más de felicidad.

Fuente original del artículo: http://www.inteligenciaemocionalysocial.com/617/uncategorized/todos-aman-por-igual

Comentarios de la página original:

A raíz del artículo escribí una respuesta a un primer comentario. Me parece interesante copiar el origen de la conversación e invitar a que sigáis el hilo de este artículo, que creará y está creando polémica, en su página original como ya pasó con el anterior re-publicado también en Terapia Y Meditación “Monogamia Secuencial“:

  • Neuriwoman: La verdad señor Garriga es que no se si sus palabras las avala algún exhaustivo estudio o son fruto de su propia reflexión; pero estoy en total desacuerdo con usted. Hace mas de 30 años que vivo en pareja y con amor, y para mi entre mas amo a mi marido mas le comprendo y entre más le comprendo mas le amo. No puede usted generalizar que haya mujeres rencorosas porque una antepasada sufrio en manos de un hombre, ni hombres recelosos por tal o cual causa. No hay dos parejas iguales como no hay dos personas iguales, ni siquiera la misma persona reacciona de la misma forma en una misma situación pero bajo circustancias diferentes. Lo que si es cierto es que los hombres y mujeres necesitamos comprender lo que nos rodea, y nuestra pareja es parte de nuestro mundo. Somos curiosos por naturaleza, como vas a estar treinta años pasando de comprender que le sucede a tu pareja, porque hay que mantener el misterio. No se, quizas no he entendido bien su comentario, o de lo contrario uno de nosotros no tiene razón. Saludos cordiales y gracias por su artículo que hará que reflexionemos sobre lo que realmente deseamos, y eso ya es importante en si mismo. Al margen de intentar comprender o no hacerlo.
  • Manuel Cuesta: En terapia, mi planteamiento inicial, es ayudar a comprender la situación, a ver lo que está pasando con otros ojos, a percibir como uno ha llegado ahí, comprenderlo y traspasarlo. Cuando surge un conflicto, trabajo desde la empatía con muchas herramientas que permiten ocupar el lugar del otro, comprender como está, como se siente, entender que su dolor es tu dolor, y desde ahí poder crecer sin juicio. Es entonces cuando desaparece la culpa y la culpabilización y permite solucionar los propios problemas y ser tolerante y amoroso con lo de los demás. Pues a menudo lo que nos pone en conflicto con el otro son conflictos que tenemos en nuestro interior y es a través de su comprensión y de la toma de responsabilidad que se superan.

    El planteamiento de Joan va un paso más allá. Siempre habrá cosas por descubrir, pero paradójicamente esos secretos nunca podran descubrirse si uno no se entrega al misterio de la vida y que en la vida hay misterios. Rendirse a que la mente no los comprenda, porque quizá se harán visibles desde una comprensión más profunda llegado el momento, o quizá nunca lo hagan.

    Respecto al hombre, es cierto que vivimos en una sociedad patriarcal donde el hombre ha sido quien ha subyugado y despreciado a la mujer. Pero más que a la mujer ha sido a lo femenino, porque también eliminó de si mismo las cualidades femeninas que todo hombre tiene. Para resolverlo, se necesita, ante todo, confianza y buscar un nuevo enfoque no culpabilizador de la dificultad del hombre en mostrar un amor que ya siente de forma profunda y entender que es su principal tormento:  sentir que ama pero sentirse inválido para expresar sus emociones. Esa confianza es la necesaria para llevarnos del pasado al presente, dejándolo atrás, juicios, prejuicios, condiciones y creencias.

    La controversia que inicia el primer comentario desde mi punto de vista tiene que ver con la dificultad en aceptar que la vida no puede controlarse y la resistencia que hay en la sociedad ante esta creencia. ¿Cuanto esfuerzo ponemos en controlar lo que nos rodea y a nosotros mismos? Comprender, es una tarea racional que busca tener resueltas las cosas. El misterio, sin embargo, va mas allá de lo racional.
    El cine, la publicidad, los cuentos, las novelas, incluso el arte o la religión, han buscado eso, la comprensión de la naturaleza, de dios o del ser humano. Pero, como los genios o los grandes maestros en su momento de máxima inspiración que se rinden ante la idea de que ese propósito les supera, podemos encontrar en ese misterio el fin de la lucha interna porque cuadren las cosas.
    Aceptar ese propósito, ese misterio, es liberador. Uno simplemente ES, sin necesidad de entender al otro, fluye con el otro ser, sin dependencias, sin etiquetas, si exigir de forma callada al otro que mantenga su rutina para que yo siga comprendiéndole. Porque, de pronto, no hay esfuerzo en vivir. Y esa es otra de las creencias que están también presentes en la vida de muchos: sin esfuerzo la cosa no sirve o no tiene valor.
    Pero ahí reside, precisamente el inicio del cambio: aceptar que uno merece ser querido y considerado tal cual, con sus misterios, virtudes y carencias y que puede amar del mismo modo; que no es necesario cuantificar, comparar, comprender o entender al otro para amarle profundamente. Si se da, es maravilloso, pero que no dependa de un esfuerzo la valoración del acercamiento entre las personas, sean parejas, amigos o familiares.
    Las dificultades para llegar ello, los “autoboicots” o las creencias que nos empujan en sentido contrario al que deseamos y dejan ese post-gusto casi perenne de insatisfacción es lo que trabajamos en terapia.

Orígen de la fotografía del artículo y portada: http://www.flickr.com/photos/mukhina/3840364331/

  • Primera publicación el 9 de diciembre de 2010

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4 Comentarios

  1. Gerard Castelló Durán dice:

    Ja, ja. Mucha cabeza y poca experiencia. Estoy en desacuerdo con Joan Garriga. Un artículo que pincela sin llegar a concretar una historia que merece algo más que hablar de ella como un “así de fácil es”. No se ama aquello que no se conoce. Ya pueden decir misa y cuentos los que creen entender, pero la necesidad de fusión, la necesidad de ver lo femenino en tu mujer para descubrir lo femenino en ti no es el simple “te quiero como eres” pues ahí se impone “¿Y como eres?” Creo que vivimos en pareja de la misma manera que vivimos con nosotros mismos: Dormidos. Creo que a pesar de la carga de los ancestros (muy ambiguo por cierto) tiene que estar el compromiso de volvernos seres androginos, devorando el alimento que podemos darnos el uno al otro. La necesidad de fusión y en definitiva la auténtica comprensión del amor no vienen con “aceptar al otro” sino con “ser” el otro. Y cuando hablo de ser no me refiero en hacer un análisis detallado del “caracter” de la pareja que tenemos al lado y aceptarlo compasiva o admirativamente, sino de entrar en ella y encontrarme a mi mismo en ella. Aplicable incluso a la terapia. Un buen terapeuta debería hacer eso con cada uno de sus pacientes, pero claro, eso implica dejar de ser terapeuta para convertirse en hermano. Realmente peligroso para nuestro ego.

  2. María dice:

    No sé cuantas veces me he leído este articulo y cada vez he sentido lo mismo. ¡Algo me “rechinaba”! Ahora ya se el que.
    Para mi comprender es algo más que entender. Entiendo como entender, jajaja, una acción tan solo mental, sin embargo “comprender” es mucho más, es algo más comprometido.
    En la compresión, entra el juego el corazón, puedo darme cuenta de lo que sientes, a pesar de no entenderlo y para mi, es el paso primero para llegar a la ACEPTACIÓN, que podría ser lo que Joan dice “rendirse al misterio..”.
    Por eso, siento, jaja, o no, estar algo en desacuerdo, con la frase: “Lo que ayuda no es que los hombres comprendan a las mujeres o que las mujeres comprendan a los hombres”.
    Para mi, solo el corazón se puede rendir al misterio y por tanto eso ocurre desde la compresión. Otra cosa y a eso si que me apunto, es que no es necesario “entender” siempre y no tan solo en una relación, también en muchas otras circunstancias, en el transcurso de la vida.
    MUUUAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

  3. SILVIA dice:

    La verdad es que yo en todo este tema no os pillo mucho, ya que no se si hago bien o mal pero simplemente me guio por emociones! y mi corazón me dicta el amor que tristemente ha desaparecido o dejemoslo en esta desapareciendo…hacia mi pareja!!como llegar a aceptar????SE PUEDE EN SERIO REVIVAR O VOLVER A ENAMORARSE’creo que si uno va en mercedes i otro en seiscientos devido a la evolución individual de cada uno ¿donde queda el amor cuando ya no hay pasión y el compartir se ha ido evaporando????POR MUCHA COMPRENSION QUE YO LE PONGA AL TEMA CUANDO ACABAS HABLANDO CON LA PARED Y SIENTES SOLEDAD COMPARTIDA QUE???y llega un momento en que por mucho respeto que haya , por mucho fluir y no interponerse en manera de ser del otro y y y y y……….NO HAY NADA QUE HACER!!!!NO SE ESTOY ACABANDO POR CREER QUE NADA ES PARA SIEMPRE!!por cierto muy chula la web!!!

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